jueves, 19 de noviembre de 2015


Indica Stravinski que al artista le falta la sensación misma de la cosa. Después de leer la sentencia me veo en la incertidumbre de trasladarla a las letras a sabiendas de que la música actúa en otra dimensión de conocimiento y de belleza. Sin embargo, esa falta de sensación misma de la cosa es la falta de conocimiento de la cosa misma. En otras palabras, J.R.J. desarrolló su obra volcando sus esfuerzos en esta finalidad. El resultado, como en otros poetas como Baudelaire, Rilke o, anteriormente, Dante, es una obra artística que ha proclamado una vía de acontecimientos estéticos. Esos acontecimientos estéticos están prensados por una continua reflexión y un muy profundo acercamiento a la filosofía. Es el caso del mismo Stravinski, de quien me subyugan más sus reflexiones que su música. Por ejemplo, dice Stravinski: “melodía es el canto de melos, `trozos de frases´. La capacidad melódica es algo que no podemos desarrollar con estudios". Estas palabras valen más que cualquiera de sus atrofiadas melodías.
Por tanto, todo arte supone un trabajo de selección. Esa selección puede empezar a funcionar antes de la ejecución, pero casi siempre sucede durante la ejecución, esto es, es la ejecución la selección misma.