sábado, 26 de enero de 2013


ESTOY aquí y estoy en la tristeza.
Vengo a ti, tierra, para ser la tierra,
para perder el hombre que me habita
y ser algo en la nada y ser algo en el todo
el aire, el fuego, el canto de la encina.


La calle melodiosa de un jardín de cipreses,
el cielo tan lejano de los pasos en tierra,
las hojas crujideras del silencio nocturno
y el salmo derruido de un profundo lamento
en plena soledad del canto en la semilla.